ACERCA DE LOS CONFLICTOS INTERNOS Y LA FALTA DE AUTO CONFIANZA

Estándar

Somos creadores de conflictos internos; algunos tenemos titulo de grado en la materia, algunos otros ya cursamos posgrados y/o maestrías al respecto. Ojalá tanto estudio y titulo sirviera para algo en este caso, pero lamentablemente no es así.

Es paradójico que hablemos de conflicto interno, parecería una contradicción etimológica, ya que el conflicto es necesariamente plural, y cuando se habla de personas, debe de haber al menos dos con intereses contrapuestos o posturas divergentes irreconciliables. Pero aquí no es el caso, el conflicto interno se da cuando una persona tiene un interés determinado que no se anima a llevarlo a cabo por entender que dicha actuación está condicionada a un posible resultado desfavorable, o peor aún a la creencia de que el resultado va a ser categóricamente desfavorable. Por lo cual el conflicto se da entre el actuar o no actuar, entre el ser y el no ser, entre la aceptación y el rechazo, entre dos pensamientos distintos anulables entre sí. Estos no son miedos irracionales (que existen), son en realidad problemas de autoconfianza y autoestima que tanto aquejan a nuestra sociedad.

Los conflictos internos son creados por nosotros mismos y deben de ser solucionados también por nosotros a través de la práctica consciente y reiterativa.

Sin embargo, antes de inmiscuirnos en cuestiones prácticas o externas, debemos de trabajar internamente en lo cognitivo, es decir, poder comprender como terminar con el problema del conflicto, conocer su origen, su raíz, su carencia lógica en el sentido de querer y no querer. Debemos dejar de estresarnos por cuestiones creadas por nosotros y mantenidas en el tiempo como tótems vitalicios en nuestro ser.

¿Cómo es posible querer algo y no quererlo al mismo tiempo?

Es que si lo quieres, ¡lo intentas! De lo contrario no lo querrías tanto, es por eso que debemos preguntarnos que es aquello dentro de nosotros que nos pone un freno y nos anula a actuar.

Ahora bien, si existe esa estructura de pensamiento ilógica es porque tenemos un concepto errado de nosotros.

Nos ponemos el palo en la rueda cuando nos pensamos o nos sentimos de forma equivocada, es decir, cuando nos castigamos con pensamientos negativos o improductivos; cuando vemos pasar la vida enjaulados en un lugar creado y administrado por nosotros mismos, y cuanto más alimentamos al sistema éste más se fortalece, siendo entonces compleja su destrucción.

Para explicar el conflicto cognitivo de forma más clara utilizaré como ejemplo el caso de un amigo (a quien llamaré Juan), quien me comentó hace unos meses (mientras nos reuníamos a tomar un café) el porqué hace tiempo dejó de bailar.

Juan como todo adolescente salía a bailar con amigos a distintas discotecas de la ciudad, un día vio en un boliche a una chica que le encantaba y se dispuso a invitarla a bailar. Cuando comenzó a bailar ésta chica se fue.

Ante la referida situación Juan pensó que bailaba muy mal, se castigó tanto por lo ocurrido que dejó de hacerlo, nunca más lo hizo. A Juan le encanta la música, es más, es fanático del rock and roll, sin embargo no puede experimentar el placer de bailar los temas más pasionales y sentidos delante de la gente por el “que pensaran los demás de lo mal que bailo”.

Sin dudas Juan tiene un conflicto interno entre el querer bailar (ya que ama la música) y el no hacerlo (por lo que dirán o pensaran los demás de su baile).

El conflicto de Juan surge a partir de diferentes ideas irracionales, que lamentablemente conforman principios básicos que debemos de evitar, estas son:

1.-Vivir de acuerdo a lo que los demás piensan de nosotros.

Cuando tenemos bajo auto concepto y por ende baja autoestima vivimos pendientes de lo que los demás piensan respecto de nosotros y lo tomamos como verdadero, sin cuestionárnoslo, o haciéndolo de pobre forma. Dejamos de vivir por nosotros mismos, para “vivir” en base a lo que piensan los otros. Incluso en muchas ocasiones dejamos de hacer lo que queremos para complacer a los demás, y de esa forma sentirnos más queridos o aceptados. Por ende, destruimos poco a poco nuestra divina existencia.

2.- Hacer suposiciones sobre cuestiones desconocidas

Muchas veces atribuimos ciertos elementos facticos de la vida cotidiana a supuestas auto-deficiencias resultantes de creencias irracionales o ilógicas.

Por ejemplo, Juan está seguro que la chica se alejo por su forma de bailar, pero en sí ni siquiera sabe el motivo, ya que ella solo se fue. Por ende, el lo atribuyó a su baile, cargo con su culpa, se castigó así mismo por lo que sucedió, sin siquiera conocer los motivos reales. Y en caso de que fueran los expresados por Juan (que repito, no los conocemos), los remito al punto 1.

3.-Generalizar la situación

Este es un grave error que hacemos, pensar qué por que una vez algo no salió como queríamos o pretendíamos, siempre va a ser así. Es decir, generalizamos la situación y nos estancamos, ya que nos creemos o nos pensamos de una forma que parece eterna e inmodificable. Ante este pensamiento nos transformamos en muertos vivientes, básicamente.

4.- Vivir el pasado en el presente

Esta idea va muy de la mano con la de generalizar las situaciones. Debemos entender que los hechos son aislados, es decir que si ante un hecho determinado nos fue de una determinada manera no quiere decir que de presentarse otro similar vaya a pasar exactamente lo mismo. Es por eso que hay que separar el pasado del presente, lo que pasó ya pasó, el presente es algo distinto, una situación nueva, en un lugar distinto, ante circunstancias distintas (nunca hay circunstancias iguales, si muy parecidas) y con un resultado incierto.

Por ejemplo, en el caso de Juan, es un error pensar que toda chica que invite a bailar se va a ir, por el hecho de que en el pasado una se haya ido. Puede suceder que la mente nos retrotraiga a ese pasado y nos haga sentir lo mismo, pero debemos hacerle tener en claro que lo que vivimos y sentimos en su momento ya es historia, y ahora estamos en el presente, ante otra situación distinta, que nos depara un resultado incierto, pero tendremos una convicción positiva de lo que anhelamos.

5.- Atribuir a la suerte la ruptura del esquema mental

Cuando tenemos bajo auto concepto y logramos aquello que parecía en principio imposible, nos auto boicoteamos y atribuimos ese hecho a cuestiones del azar o a que lo sucedido es una excepción a la regla, ya que lo verdadero es aquello negativo que creemos de nosotros, por lo tanto, nunca vamos a valorar como deberíamos todo lo que logramos con esfuerzo y sacrificio. Es por ello que no debemos de generalizar ni confundir el pasado con el presente.Es una máxima valorarnos y querernos por lo conseguido, y entender que somos capaces de aquello que nos proponemos. Tenemos muchas veces pensamientos irracionales que destruyen nuestra esencia, solo debemos identificarlos y trabajar en ellos.

6.- Darle vigencia “ad eternum” a los juzgamientos

Las personas juzgan todo el tiempo, es un hecho, la cuestión está en qué hacemos nosotros con esos juzgamientos. Muchas veces le damos vigencia eterna a los mismos, volviéndolos una especie de acosador interno.

Por ejemplo, en el caso de Juan la chica reacciono de tal forma que de seguro olvidó la cuestión casi que al instante, pero Juan cargó con ese hecho puntual en la espalda hasta el día de hoy de forma innecesaria pero “ad eternum”.

No somos el centro de la tierra, la persona que nos juzga sigue con su vida tranquilamente sin pensar más al respecto, ¿entonces por qué nosotros plantamos una semilla sobre eso y la regamos todos los días? ¿No tiene sentido verdad? Es ilógico.

 

LA PRÁCTICA COMO HERRAMIENTA FUNDAMENTAL PARA COMPLEMENTAR LA TEORIA COGNITIVA.

Como hemos visto anteriormente, la mayoría de los problemas son cognitivos, estos no pueden resolverse sin una debida práctica que permita reconstruir una estructura mental sana y adecuada, es decir, una concatenación de pensamientos y emociones acordes al campo de la realidad.

La práctica es fundamental entonces para dar cimientos a nuestro trabajo interno. Partimos desde lo interior hacia lo exterior del ser, para luego volver adentrarnos con herramientas tangibles que son analizadas desde una perspectiva saludable, basada en el conocimiento de las seis ideas básicas comentadas supra.

La premisa es no dejar de actuar, ¿sentís miedo al rechazo? ¡ACTUA!,¿ sentís que no podes lograr algo que anhelas? ¡ACTUA!, ¿Te gusta la ropa que te compraste, pero recibís críticas? ¡ACTUA!

No dejemos de ser nosotros por el que dirán, seamos felices y actuemos de acuerdo a eso, la vida es una sola y hay que disfrutarla. Yo se que a veces no es fácil, pero puedo garantizar que de a poco y con convicción tu vida va a cambiar, es solo actuar, no es muy difícil en sí, las barreras las ponemos cada uno de nosotros, nadie más.

Esta más que claro que el actuar no es un hacer apático y egoísta, o uno ilícito o amoral, es un actuar de acuerdo a nuestros derechos y principios como personas, es decir, como seres libres.

En definitiva, hagamos nuestros estudios de grado, posgrados y maestrías en resolver conflictos internos.

2 comentarios en “ACERCA DE LOS CONFLICTOS INTERNOS Y LA FALTA DE AUTO CONFIANZA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s